domingo, 27 de marzo de 2011

The beginning of Örebro Stay


Sunday 27 March 2011, the SO waited day "D" finally came up, and after saying goodbye (more than bye, just see you later) to friends and family, I took the plane from Málaga to Västeras to start my Swedish experience.

Since the begining it has been a "different" journey. To sart up, the plane tried to take off from Malaga at the scheduled time (6:10 AM) but after accelerating (almost started flying) it suddendly brake!!! ...We were announced that they detected some problems in the plane and that they needed to repair it in order to be able to depart. After near an hour of "repairements" we finally took off, with the always magic solution of "restart the system" LOL.

Four hours of unconfortable seats and positions trying to recover at least some hours of sleep, finally took me to Västeras Airport. It was... how to describe it.. "LITTLE", but everything was fine in his way, and after taking the bags I just went out to pick up a taxi (because I read somewhere that there is no bus between the the airport and Västeras train station). There was only one taxi at the entrance waiting passengers (little means LITTLE), so I ran into it and asked to go to the train station. For my surprise, the driver didn't undestand English "even not mine :D" so little information about the trains, where to buy the tickets could I get from him.

In the train station I bought the ticket to Örebro, where Marco Tricanvelli would be waiting me. As expected, the ticket as all indicator pannels where all in Swedish, so I just took the train at my time and sat down in the first empty seat I saw. To my surprise (again) the seats were numbered (but none told me about that), and in my ticket I could only read "Örebro" and a lot of weird stuf I have no idea what for. A group appear in the bagon I was sat at, and started looking for their seats..... I thought, sure I am in the wrong place, so I managed to ask him if he kindly could read my ticket and tell me where should I be sat, but it seems my ticket had no number after all, so I just kept my place waiting someone told me otherwise.

13:15, I reached Örebro!! and I called Marco as planned so he could pick me up. "Sorry, my car is broken", so I had two options: take the bus number 2 or a new taxi. The addres of my new home is Dembersketgatten or something similar, so to avoid more confusion I just took another taxi and finally arrived here, to which will be my home for the next three months.

Here are some pictures:
Views from the window


The living-room 



My bedroom
After putting things in order, going downstairs to buy something to eat for tomorrow, Sweden gave me the welcome with cold and SNOW!!! Sure these few months are going to be interesting!

jueves, 3 de marzo de 2011

Puente de Andalucía en Sierra Nevada


      Aprovechando que este fin de semana disponíamos de un día más porque el Lunes era fiesta, y acompañados de Andrés y Mari, nos pusimos las pesadas mochilas al hombro en Capileira y emprendimos la marcha hacia el refugio de Poqueira, a los pies del Mulhacén.

Refugio Poqueira
      Seguimos la senda junto a la acequia alta, con el terreno muy llano, y por fin llegamos a la nieve!! Subimos y subimos un poquito más y alcanzamos el Refugio, en el que había mucha gente, pero ignorando el mogollón, nosotros disfrutamos mucho de Sierra Nevada, la nieve, el fresquito y las duchas de agua helada.

Siguiendo la acequia alta (en algunos tramos cubierta de nieve)


Parada para comer y reponer fuertes con unas vistas impresionantes

       El domingo, con crampones, raquetas, esquís, piolets en mano y un día despejado, empezamos a subir rumbo al refugio-vivac La Caldera. Andrés y Mari subían con sus esquís por laderas tan empinadas que parecía imposible que no se fueran para atrás. Según íbamos subiendo (con los crampones primero porque la nieve estaba dura y las raquetas después porque ya estaba más blanda, había mucha cantidad y nos hundíamos hasta la rodilla), el cielo empezó a ponerse gris, con nubarrones que de vez en cuando nos impedían ver el Mulhacén al completo, y un viento muy frío.

Nuestros compañeros de fatiga




      Pero llegamos a la Caldera (3065 metros de altitud) y, parando sólo para comernos un puñaito de avellanas para reponer fuerzas, nos dimos media vuelta y comenzamos a bajar para evitar que nos pillasen las nubes que poco a poco continuaban bajando y que se nos congelase el cuerpo del "fresquillo" que se había levantado.



      Llegamos al Refugio de nuevo, nos dimos una "ducha" de agua HELADA, nos quedamos como nuevos y bajamos al comedor para entrar en calor junto a la chimenea. Comimos muuuuchas palomitas (por gentileza del propio refugio) y bebimos cervecita y vino. Cenamos y nos acostamos rendidos tras un día más corto de lo que esperábamos (inclemencias metereológicas de alta montaña).

      El lunes volvimos a ponernos las mochilas al hombro (esta vez con menos peso – menos mal) y bajamos, deshicimos el camino de la acequia que dos días antes habíamos hecho con tanta ilusión y llegamos a los coches, tristes por lo rápido que se había pasado nuestra expedición "Sierra Nevada" y con ganas de volver lo antes posible para repetir la experiencia. Lástima que por aquí abajo haga tan buen tiempo y la nieve no dure mucho.

Ruta en Bici por Río Grande

      Cuando, gracias a la limpieza de las Cajas Nido, recorrimos los carriles que llevan a los campos que hay por los alrededores de Río Grande, la zona del vivero, etc, a los dos se nos ocurrió lo mismo: esto hay que hacerlo en bici!!

      Y con los pies en los pedales y la agradable compañía de Vero, nos pusimos en marcha y echamos el día. Llegamos hasta el río sin dificultad (casi todo el camino era cuesta abajo), allí caminamos por la orilla, cruzamos el río (con el agua muuuuy fría), comimos con unas vistas impresionantes y bajo la atenta mirada de un perro enorme que seguro había olido nuestro salchichón y por eso no se terminaba de ir. Y emprendimos el camino de vuelta. Esta vez tardamos un poco más porque había que subir todo lo que habíamos bajado antes, y además dimos un pequeño rodeo para evitar la carretera, pero llegamos sin problema a nuestras casas, cansados pero satisfechos tras un sábado más en contacto de la naturaleza.

Limpieza de Cajas Nido

     Durante dos sábados seguidos hemos dedicado nuestras mañanas a la limpieza de cajas nido. Algo nuevo para mi y no tanto para Javi. La verdad que puede parecer algo no muy atractivo en un primer momento si te imaginas que la limpieza consiste en limpiar cagadas de cajas donde ha habido pájaros, pero es atractivo del todo. Para llegar a las cajas hay que andar por Río Grande y alrededores o fincas de personas conocidas que han "donado" las ramas de alguno de sus árboles para que Jara colocase cajas nido allí. Sólo el paseo merece la pena, pero cuando llegas al árbol y descuelgas la caja, te entran unas ganas impresionantes de abrirla cuanto antes para ver lo que hay dentro. Nosotros nos hemos encontrado de todo y de nada: cajas vacías que no han sido utilizadas, amagos de nidos que no sabemos por qué nunca llegaron a funcionar como tal, nidos a la vista super confortables construidos con cientos de ramitas y mucho trabajo, nidos con restos de pajaritos (impresiona coger un huesecito y darte cuenta que parece estar hecho de papel de lo ligero que es), huevos de los que, desafortunadamente, nunca llegaron a salir pollitos, murciélagos…
     Y por si esto fuera poco, si encima vas con alguien que "controle" un poco el tema, como en nuestro caso con Salvi, lo flipas en colores, porque aprendes que, dependiendo del tamaño de los huevos, el material de los nidos, la textura de éstos, etc, puedes llegar a saber qué clase de pajaritos hicieron de cada caja su hogar. Y eso dejando de lado las huellas en las orillas del río, las madrigueras a los pies de algunos árboles, los nidos construídos sobre las ramas…
     Una experiencia muy recomendable para todos, divertida y de la que se aprende un montón. Yo ahora sé que hay pájaros que son páridos, otros que no, que por la zona hay cormoranes, gorrionesIncluso hemos podido oir cómo algunos cantaban marcando territorio.
     Una forma divertida y saludable (nos desplazamos en bici hasta una de las fincas, tuvimos que cruzar un río de agua helada y dicen que eso es bueno para la circulación, respiramos aire puro…) de poner nuestro granito de arena para ayudar a la naturaleza de nuestro entorno.