Fue un Jueves, tras varios días de lluvia y frío, de nubes bajas que cubrían completamente la Sierra de las Nieves, cuando el tiempo dio un pequeño respiro y el Sol se abrió camino entre las densas nubes, permitiéndonos observar lo que muchos estábamos esperando... Por Fin!!! La Sierra está nevada (y mucho) y con las condiciones necesarias para que la nieve aguante hasta el fin de semana.
Teléfono en mano se hacen las llamadas pertinentes y rápidamente montamos la expedición. Andrés, Jorge, Fran, Valero, Josemi y un servidor. Lamentablemente en esta ocasión las señoritas del grupo no pudieron venir por andar tocadillas de salud (estos resfriados de invierno...).
Andrés y Mari se ofrecen como anfitriones en su pequeño piso de Yunquera (como siempre MIL gracias por todo), permitiéndonos de esa forma dormir allí a los que quisimos para no tener que madrugar tanto. La noche fue tranquila, unos "mostos" como de costumbre en Yunquera, y un buen campero para tomar fuerzas para la subida del día siguiente. Para empezar a hacer cuerpo, dormimos en sacos (pero con el calorcito de la chimenea jaja). Una fotillo ya casi listos para sobar.
Y en unas horas Riiiiiinnnnnngggg!! la hora llegó!!Nos levantamos a las 8:00 AM y pocos minutos después llega josemi (el único que pasó la noche en Coín) con el pan. Arreglamos los aparejos y salimos a tomarnos un cafelito para calentar el cuerpo justo antes de tomar los coches para empezar la ruta. En esta ocasión no subimos por el carril a los miradores públicos de la sierra, sino que gracias a "contactos familiares" por parte de Mari (ventajas de ser yunquerana) decidimos hacer una ruta diferente, empezando a andar desde uno de los fantásticos e impresionantes castañares de la localidad.
Aquí os dejo la curva de desniveles respecto al tiempo de la ruta. Igualmente un mapa de google Earth en el que se ve "aproximadamente" la ruta seguida.
Ver Sierra de las Nieves Enero 2011 en un mapa más grande
Algunas fotos de los castaños y el comienzo de la ruta.
Nada más empezar subimos un cortafuegos que nos comunica con la senda que pasa por debajo del Tajo de la Caina. Algunas vistas del valle y el impresionante regalo que no brindó la llovizna que caía, un arco-iris justo en la Caina.
Alguna foto con lo que nos espera a la espalda.
Seguimos hacia la Caina con unas preciosas vistas de las cumbres nevadas.
Desde la Caina, seguimos unos metros hasta llegar al cruce de sendas. A nuestra derecha está la senda que va al mirador del Caucón o Luis Ceballos, si seguimos rectos podremos enganchar con la senda que sube al Torrecilla desde el mirador de Puerto Saucillo, así que tomamos la senda a nuestra izquierda, que desciende un poco para luego ascender hasta el Puerto de las Boas.
Una paradita a desayunar antes de comenzar a subir hacia el puerto de las Boas. Hay que coger fuerzas que la nieve está ya aquí!!
Nieve, nieve!! nos ponemos todos los aparejos y a subir!
Algunos hasta tiran de skis
Seguimos subiendo, siguiendo la huella abierta por algún otro montañero más madrugador. La nieve está blanda, pero se puede andar bien.
Y la cosa mejora por momentos, IMPRESIONANTE
Aquí Andrés esperándonos en lo alto del puerto de las Boas
Aquí un servidor haciendo los últimos esfuerzos para llegar al puerto. La verdad, merece la pena.
Vamos llegando y esperando al resto para continuar en grupo. Hay que abrigarse que hace fresquito jaja.
Luego continuamos, por una zona mucho más llana......SIN PALABRAS
Seguimos para tomar la ruta que nos llevará hasta el peñón de los enamorados. Estamos a bastante altura como para que el espesor de la nieve sea de más de 30-40cm. Ya nos había avisado un montañero que bajaba, la nieve está muy blanda y nos hundimos con facilidad. Pero no importa, la ilusión y las ganas nos hacen seguir disfrutando.
Esta es la belleza que esconde nuestra Sierra!!!
Aquí arriba la cosa es muy diferente!! y si no, que se lo pregunten a los Quejigos.
Fotillo del grupo haciendo un descansillo para beber agua y retomar el aliento (que a más de uno nos hacía falta)
Puff!!!
Hay nieve para regalar!. Desgraciadamente la huella no llega hasta nuestro destino y nos toca abrir huella a nosotros. Nos turnamos para ir abriendo camino hasta el Peñón de los Enamorados, pero cada paso es un desgaste de energía enorme. Con una capa de más de 50cm de nieve blanda es casi imposible seguir. Decidimos regresar dado que al llegar a enamorados tampoco vemos indicios de huella abierta. Tan solo Andrés que va con los skis sigue adelante hasta la base del Torrecilla.
Bajando seguimos disfrutando del paisaje y de la nieve. No podemos cumplir el objetivo de llegar al Torrecilla, pero no es una derrota, tan solo un intento más que seguro repetiremos.
Ya pasada la Caina, regresamos por el misma ruta hasta los coches. Seguimos disfrutando de las vistas que nos regala el valle de Río Grande.
Vistas de los castaños con Yunquera al fondo protegida por Sierra Prieta. Ya estamos de vuelta!
Finalmente, unos 30min después de llegar a los coches, llega Andrés...
Reunión de nuevo, reponemos fuerzas mientras comentamos el maravilloso día, fotos, recuerdos, sensaciones...
Gracias a todos por esta oportunidad de disfrutar de vuestra compañía en tan grato paisaje. Espero podamos repetir esto pronto.







Sin palabras....!!
ResponderEliminarMi enhorabuena por la gran crónica del día, que nos acabas de regalar.
Ay que repetir!
Un saludo!